Fractura costal y ainda mais

Hace tiempo que no escribo. ¿Por qué? Pues me ha entrado una especie de miedo al fenómeno internauta, han copiado la foto de mi sobrina, así que de ahora en más, ninguna foto de los peques. Otra razón: no tengo nada que amerite ser contado, pero....
El miércoles pasado sucedió algo... fractura costal, ¿quién adivina cómo fue?
El viernes cambié de década.
Las semillas de los paraísos se me pegan a las suelas de los zapatos... buena señal.
Regalos de cumpleaños: lápiz labial, rímel y sombra para los ojos. Hay que aceptar que el tiempo pasa, habría sido más feliz con un par de championes (tenis, zapatillas) para correr, pero sé que debo entrar en el torturante mundo del maquillaje. Una cosa a agradecer: En mi trabajo, por estar en planta no puedo usar ni joyas ni maquillaje... Dios es bueno. Y uso una túnica y botas y una cofia... Dios es buenísimo.
Una realidad: Mi comentarista fiel, dejó de ser mi comentarista fiel. El último post pasó meses y nada de nada. Pero me quedo contenta porque eso quiere decir que está con Martín y con Inés.
Un dato: cada vez disfruto más viendo los árboles.
Alegrías: Hay una licenciada más en la familia.
Y me tengo que ir...





